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Cooperación con el Sahara Liberado. Marzo 2019.

28.03.2019
posted by: Jose Miguel Gonzalez

Pequeñas pinceladas de un proyecto fascinante

Como estaba previsto partimos desde Madrid el día 1 de marzo a las 12:30 p.m. para llegar a Tindouf, habiendo hecho escala en Argel, a las 2:30 a.m. del día siguiente. Tocaba recoger del avión todo el material que llevábamos y prepararlo para apenas unas horas después, comenzar un viaje por el desierto de casi 15 horas hasta llegar al núcleo de Mehaires, y es que por motivos que afectaban a la seguridad de la Comisión, nos vimos obligados a cambiar el destino del proyecto casi a última hora.

Aunque cansados, llegamos sobre las 12:30 a.m. a nuestro destino, es emocionante preparar la clínica para poder trabajar en ella desde primera hora del día siguiente. Sabemos que la población ha sido avisada del cambio de destino con poco tiempo y no estamos seguros de cuanta gente nos esperará al día siguiente.

Sin embargo, desde primera hora un gran número de personas esperan ya para poder ser atendidas en las distintas áreas de la clínica: enfermería, médico, odontología y esta vez también acupuntura.

Nos esperaban 3 jornadas y media duras de trabajo, comenzando a las 9:00 de la mañana y terminando entre las 8:30 y 9:00 de la noche, con un descanso de unas dos horas para comer. Trabajo en condiciones muy diferentes a las que estamos acostumbrados en nuestro mundo, con las limitaciones de trabajar en un hospital ambulante, de pié todo el día y además en medio del desierto, donde la luz eléctrica se obtiene a partir de generadores y su potencia es muy limitada y por tanto el instrumental que se puede conectar es escaso. Sin embargo, el ver la respuesta de los Saharauis, deseando que les podamos atender y ayudar y agradeciendo nuestro esfuerzo hace que todo merezca la pena, pese a que el cansancio día tras día se va acumulando.

Cierto es que en el desierto no existen muchas alternativas de ocio, con lo que tras cenar un poco y algo de conversación con el grupo, alrededor de las 11 de la noche empezábamos a acomodarnos en el suelo con nuestros sacos de dormir y el cansancio se ocupaba de que no notásemos muy duro “el colchón”. Sabemos que algunos han hecho un largo viaje a través del desierto para llegar a nuestra clínica y llegan sin cita previa. Simplemente se ponen a la cola y esperan pacientemente su turno buscando la sombra de los escasos edificios o de los vehículos. Sin mezclarse hombres y mujeres. Si por las circunstancias que fuesen no se les puede ver ese día o es necesario que vuelvan al día siguiente, simplemente acampan en el desierto y vuelven a esperar pacientemente. Esta fue sin duda una de las grandes lecciones que nos deja este viaje: la vida se puede vivir sin la aceleración y sin las necesidades que nos creamos y a las que estamos acostumbrados en nuestra sociedad.

El miércoles 6 desmontamos la clínica y partimos hacia nuestro segundo destino: Bir Lehlu, capital de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática). Al llegar, un pequeño Siroco nos da la bienvenida dejando restos de arena hasta en el último rincón de nuestros bolsillos. La arena, el polvo y la inmensidad del desierto ante nuestros ojos es algo a lo que ya nos habíamos acostumbrado y que habíamos empezado a apreciar desde el primer día.

Nuevamente montar la clínica antes de dormir y comenzar a trabajar al día siguiente, tras resolver los problemas locales de suministro eléctrico por la falta de generador adecuado. Sin embargo, con buena voluntad y la ayuda del mecánico que nos acompaña se puede hacer un “apaño” con los recursos existentes y exprimirlos al máximo para dar el mejor tratamiento posible al número de pacientes que acuden y que, tras irse conociendo nuestra presencia, aumenta día a día. Nos llega al corazón cuando el último día de trabajo muchos de ellos se quedan sin poder ser atendidos y ya nos preguntan que cuando vamos a volver.

Volveremos. Por supuesto que volveremos. En mayo, agosto y diciembre. Si las circunstancias lo permiten en esta Comisión de diciembre volveremos a acompañarlos parte del equipo de Clínica Dental Aranda.

Mientras tanto mantenemos abiertas nuestras Huchas Solidarias para recoger todas vuestras aportaciones que ingresaremos íntegramente en la Cuenta de Dentalcoop Sáhara.

Estamos, además, trabajando en algún proyecto en el que todos podamos colaborar económicamente con pequeñas aportaciones para la adquisición de material concreto muy necesario para atender lo mejor posible a la población Saharaui que vive en Territorios Liberados y del cual os mantendremos informados más adelante. Es cierto que no todos podemos desplazarnos y ayudar físicamente sobre el terreno como seguro que muchos de vosotros desearíais, pero todos podemos aportar nuestro granito de arena y ser parte del Proyecto.